martes, 29 de noviembre de 2011

Porque es duro ver que una persona tan cercana, no confía en ti

No sé si a vosotros os habrá pasado esto, sinceramente espero que no. A mi desgraciadamente me ha pasado, quizás al decir esto estéis pensando en alguna amiga o algún novio, pero no es así, para que no afecte a mi vida personal no voy a decir el nombre de quién es, sin embargo pienso que para la gente que me conoce y lee este blog es bastante obvio. Para los demás, os dejare con el misterio.
La verdad es que escribo sobre esto simplemente para desahogarme un poco.

Me duele mucho que esa persona desconfié de mi, ya que él/ella ni siquiera se da cuenta de cuánto me afecta tanto. Piensa que soy como una adolescente rebelde, de las que miente cada dos por tres, o se escaquea cada vez que puede, no digo que yo no mienta (muchas veces lo hago) pero me fastidia que pase de no creerse algo a no creer nada de lo que digo. Quizás alguien le da igual que las personas le crean o no, normalmente suelo pensar lo mismo, pero tratándose de esta persona me importa bastante. Creo que ni estos dos párrafos, ni mil palabras más podrían expresar mi descontento ante la situación, pero también pienso que no hay nada más que decir. Si os ha pasado algo parecido, comentad.

domingo, 20 de noviembre de 2011

¿Dañador, o dañado?

Voy a hablar del daño, una cuestión, bastante discutible en mi opinión, paso por mi cabeza cuando hablaba con dos de mis mejores amigas. Que preferís ser dañador o dañado. Muchas personas dicen por supuesto dañador antes que dañado, yo sin embargo pienso que depende a la persona a la que tenga que dañar. Si tengo que dañar a una persona a la que le tengo mucho aprecio, o que quiero, prefiero que me dañen a mí, porque sé que yo poco a poco lo superare, pero no sé si esa persona será capaz. Algunos pensaran, claro eso lo dice de boca pero seguro que si le diera la ocasión preferiría lo otro, pero esas personas se equivocan, porque ya me ha pasado. Y en esa ocasión estaba más preocupada por tener que dañar a una persona que por una que me estaba dañando a mí.
No sé si habré conseguido que algunas de las personas que prefieren ser dañadores piensen en las consecuencias antes de hacer daño a alguien, y si no espero simplemente que el que dañen sea fuerte, y pueda recuperarse.
Que nadie te borre nunca la sonrisa